
Podría decirse que la poesía es aquel orden del lenguaje donde cada palabra quiere existir de un modo pleno y sustantivo, donde ninguna quiere es solo parte del decorado o del fondo. Por eso en cualquier discurso, salvo en la poesía, las palabras pueden ser cambiadas por otras sin que se altere gravemente el texto.
Cuando “ese vuelo de palabras / es la poesía” nuestro espíritu y nuestra carne experimentan la curiosa sensación de que el orden verbal que hay ante nosotros no podrá se mejor. Cada cambio representaría una pérdida irreparable.
Leer estos poemas es una intensas expresión literaria, pero por supuesto, es mucho mas que eso. Es vernos incitados a la celebración y casi a la adoración de las cosas del mundo, es sentido en el ápice de una ola de misteriosa nitidez que nos ofrece de pronto no solo un mundo, copioso, fértil todo hidras amargas y dulces ebrias, sino una manera de vivirlo, tan audaz y tan viva, que requiere valor intentarla.