
El autor parte del análisis de su vida para laborar su filosofía, de aquí que sea autobiográfica: filosofía= vida. La originalidad es el sello personal e inconfundible del creador de la teoría trialista.
De interés para filósofos, juristas, historiadores, sociólogos y psicólogos, es, además, una descarnada exposición de los estragos que las discriminaciones, los odios colectivos y las guerras -con sus muertes- producen.