
El presente libro explora los presupuestos epistemológicos de la cultura política, las conceptualizaciones, tradiciones y categorías que constituyen su cuerpo epistémico. Se asume así la cultura política, más allá de los estudios clásicos de origen funcionalista, desde una tradición que confronta la lectura cuantitativista: la de una - hermenéutica crítica reconstructiva - que la comprende no solo como la punta del iceberg que sobresale en la superficie, en ese conjunto de juicios, sentimientos y actitudes frente a un sistema político determinado al que la ha reducido la - rational choice theory, sino mejor reconociéndola como expresión de un cuerpo oculto, complejo, latente e intrincado, que es el que le confiere su sustento y permanencia, más allá de sus coyunturales expresiones cuantificables, cuya medición formal siempre lleva a engaño. En ese orden, este estudio muestra las dimensiones que anteceden o coexisten con la cultura política en tanto tal y que permiten penetrar los fundamentos culturales de la misma, el papel que en ella juegan los símbolos y los valores entronizados en las prácticas de las comunidades y como estos se articulan en mitos políticos que determinan en los colectivos sus parámetros de interpretación y sus pautas de conductas, no siempre racionales, en los términos a los que se ha querido restringir y explicar las decisiones de la ciudadanía. Ahí es donde se va revelando ese entramado, esa encrucijada que es la cultura, no entendida solo antropológicamente sino social y políticamente, como flujo de flujos, como espacio de conflictos, como tensión de posiciones, como lucha de hegemonías y contrahegemonías, de dominación y resistencias, de sometimientos y emancipaciones.